El candidato presidencial de Juntos por el Perú, Roberto Sánchez, afirmó este martes que en la segunda vuelta electoral peruana se está consumando un "fraude en desarrollo" y advirtió que su partido no reconocerá un gobierno de Keiko Fujimori si el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) no resuelve a su favor el pedido de nulidad de votos emitidos en 119 oficinas consulares en el extranjero.
Sánchez hizo estas declaraciones en una conferencia de prensa tras formalizar ante el JNE la solicitud de anulación de esos votos. El cuestionamiento del candidato se centra en una resolución de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) que eliminó, para esta segunda vuelta, la obligatoriedad de escanear y digitalizar las actas del voto en el exterior, un requisito que sí se aplicó en la primera vuelta. La medida se adoptó luego de fallas detectadas durante la jornada electoral del 12 de abril.
Según el candidato, ese cambio rompió la cadena de custodia de los votos y habría permitido una manipulación a favor de Fujimori, aunque no presentó pruebas que respalden esa acusación. "Nadie puede cambiar las reglas de juego cuando ha empezado un partido de fútbol", señaló, al insistir en que si el JNE no actúa conforme a la normativa electoral, el supuesto fraude "se habrá consumado" y su agrupación no reconocería el resultado.
El líder de Juntos por el Perú también convocó a movilizaciones para el próximo sábado en Lima como medida de protesta, pese a que una marcha similar realizada la semana pasada tuvo escasa convocatoria. Llamó a las "fuerzas democráticas" del país a sumarse a lo que denominó una "jornada nacional de lucha democrática", y vinculó la protesta con un pedido de libertad para el expresidente Pedro Castillo.
En paralelo, el canciller Carlos Pareja rechazó la denuncia constitucional presentada por Juntos por el Perú en su contra ante el Congreso, que busca un antejuicio político por presuntas irregularidades en el traslado de actas electorales del exterior. El ministro sostuvo que su sector cumplió solo funciones logísticas y consulares, sin participar en el conteo de votos ni en la resolución de impugnaciones. Keiko Fujimori, por su parte, calificó la denuncia como "un acto desesperado" y afirmó que los abogados de Sánchez no aportaron ninguna prueba cuando se les solicitó evidencia para sustentar el pedido de nulidad.