La dirigente política y excandidata presidencial Lourdes Flores Nano hizo pública una revelación que involucra a tres de las figuras más importantes de la política peruana reciente: el difunto expresidente Alan García habría consultado a Keiko Fujimori, a finales de 2011, si deseaba que indultara a su padre, el exmandatario Alberto Fujimori, antes de entregar el mando. La respuesta de la entonces candidata de Fuerza Popular fue una negativa rotunda.
Flores Nano hizo la revelación en declaraciones al programa televisivo Beto a Saber, de Willax, el viernes 11 de mayo. Según explicó, García le habría contado que, en los últimos meses de su segundo gobierno, buscó el aval de los dos candidatos que disputaban la segunda vuelta electoral de 2011 para conceder indultos a sus respectivos familiares: a Alberto Fujimori, padre de Keiko, y a Antauro Humala, hermano de Ollanta Humala. García necesitaba el apoyo político de ambos líderes para tomar esa decisión antes de concluir su mandato. Sin embargo, las respuestas fueron opuestas: mientras Ollanta Humala —quien finalmente ganó las elecciones— aceptó que su hermano fuera liberado, Keiko Fujimori rechazó de plano que se le concediera el beneficio a su padre.
"No, no indulte a mi papá", habría sido la respuesta de Keiko Fujimori, según lo que Flores Nano atribuyó al propio García. La dirigente del PPC precisó que dicha revelación no favorece la imagen de su "buena amiga", aunque afirmó haberla recibido directamente del exmandatario fallecido. En contraste, Humala habría dado su conformidad para que su hermano Antauro fuera puesto en libertad, quien cumplía condena por los delitos de homicidio simple, secuestro, daños agravados, robo de arma de fuego y rebelión, cometidos durante el denominado 'Andahuaylazo' de 2005.
En otro pasaje de la entrevista, Flores Nano se refirió al debate sobre una eventual gracia presidencial para el expresidente Pedro Castillo, quien cumple condena de 11 años y cinco meses por el intento de golpe de Estado del 7 de diciembre de 2022. A su juicio, la figura del indulto responde habitualmente a cálculos políticos antes que a razones humanitarias, y advirtió que concederlo en el caso de Castillo constituiría una interferencia inaceptable en un proceso judicial aún en curso.
Alberto Fujimori gobernó el Perú entre 1990 y 2000 y fue condenado por crímenes de lesa humanidad y corrupción. El indulto que no llegó en 2011 sí se concretó años más tarde: en diciembre de 2017, el entonces presidente Pedro Pablo Kuczynski le otorgó la gracia presidencial, decisión que fue anulada por el Poder Judicial. Finalmente, en diciembre de 2023, el Tribunal Constitucional ordenó su liberación inmediata al restituir los efectos de ese indulto, pese a que la Corte Interamericana de Derechos Humanos había pedido a las autoridades peruanas abstenerse de hacerlo. Respecto a Castillo, el Ministerio de Justicia informó que la Comisión de Gracias Presidenciales declaró inadmisibles las cinco solicitudes de indulto presentadas en su nombre, y que actualmente no existe ninguna en trámite.