En una tensa audiencia judicial realizada el día de hoy, Adrián Villar, principal investigado por el atropello de la joven Lizeth Marzano, brindó su declaración oficial ante el magistrado a cargo del caso. Durante su intervención, Villar ofreció un testimonio enfocado en su estado mental y físico al momento del trágico incidente.
El testimonio de Villar
Visiblemente afectado y a través de una conexión virtual desde su lugar de detención, Villar relató los segundos previos y posteriores al accidente. La frase que marcó la jornada y que ha generado diversas reacciones en la opinión pública fue su intento de explicar una supuesta desconexión motriz:
"Mi cabeza decía que pare y mi cuerpo no obedecía", declaró el joven ante el juez, sugiriendo que sufrió una especie de bloqueo o parálisis ante la situación de crisis.
Puntos clave de la audiencia:
La Tesis Fiscal: El Ministerio Público sostiene que hubo una conducta negligente y posterior omisión de socorro, elementos clave para sustentar el pedido de prisión preventiva.
La Defensa: La defensa legal de Villar busca demostrar que no hubo dolo (intención) y que el joven se encuentra en un estado de shock postraumático que explicaría su comportamiento errático tras el atropello.
Situación Legal: Tras escuchar el testimonio, el juez deberá determinar en las próximas horas si el investigado afrontará el proceso en libertad bajo restricciones o si se dictan los meses de prisión preventiva solicitados por la fiscalía.
Reacción de la familia
A las afueras de la sede judicial, familiares y amigos de Lizeth Marzano exigieron justicia, rechazando las declaraciones de Villar. "No aceptamos excusas de bloqueos corporales; pedimos la pena máxima por la vida que se ha truncado", señalaron los portavoces de la familia Marzano.