Jaime Castañeda, docente de la carrera de Administración y Marketing de la Universidad Tecnológica del Perú (UTP), explica que un consumidor consciente es aquel que busca información sobre el producto, evalúa su impacto y analiza la relación costo-beneficio antes de adquirirlo.
“Entre los factores que impulsan este cambio destacan el entorno familiar, la situación económica, donde se valora el uso racional del dinero; y la tecnología, que ofrece rapidez y disponibilidad para comparar opciones”, puntualiza.
El especialista propone cuatro claves para orientar un consumo responsable:
Información: Investigar y comparar marcas, precios y presentaciones, utilizando visitas a establecimientos y revisando en foros y redes sociales las experiencias de otros consumidores.
Sostenibilidad: Evaluar el impacto ambiental y la responsabilidad social de las empresas, privilegiando productos con certificaciones de calidad ambiental.
Valor real: Analizar los atributos y componentes del producto, considerando el valor que aporta a nuestro estilo de vida y rutina diaria.
Autocontrol: Evitar compras impulsivas mediante programando con anticipación lo que se va a adquirir priorizando los productos que realmente son necesarios.
“La evaluación de las ventajas y desventajas de un producto, considerando factores sociales y ambientales, permite que los consumidores tomen decisiones más responsables y beneficiosas para ellos y para la sociedad”, concluye.