El candidato presidencial Alfonso López Chau lanzó una de las propuestas más firmes en materia de seguridad ciudadana al plantear una ofensiva total contra el crimen organizado, basada en la recuperación de la autoridad del Estado y la intervención directa sobre las estructuras que sostienen la delincuencia en el país.
“Vamos a cortarle las cinco venas al crimen organizado”, afirmó, al detallar una estrategia que apunta a desarticular sus fuentes de financiamiento, su capacidad logística y de movilidad, sus espacios de refugio, sus sistemas de comunicación y su acceso a armamento. El objetivo es claro: impedir que las organizaciones criminales operen, se oculten, se financien y sigan matando.
Como parte de esta ofensiva, López Chau anunció la derogatoria de las leyes que, según indicó, han favorecido al crimen, y planteó una reforma integral de la Policía Nacional, que incluirá una depuración real, procesos meritocráticos y el fortalecimiento de la inteligencia. “Se premia a los buenos policías y se expulsa a los malos. No hay más espacio para la corrupción dentro de la institución”, enfatizó.
La propuesta incorpora además la convocatoria de especialistas en inteligencia y lucha contra el crimen, con el objetivo de ejecutar operaciones más eficientes y sostenidas en el tiempo. El enfoque no será reactivo, sino estratégico, orientado a anticipar y desarticular redes criminales desde su base.
Uno de los puntos más críticos abordados es la extorsión, delito que viene golpeando con fuerza a trabajadores, emprendedores y sectores como construcción civil. López Chau advirtió que el país no puede normalizar la violencia ni el asesinato de dirigentes y ciudadanos que buscan salir adelante, y planteó una intervención directa para recuperar el control en estos espacios.
El candidato fue enfático en señalar que la inseguridad no es solo un problema policial, sino un obstáculo estructural para el desarrollo del país. “Sin seguridad no hay inversión, sin inversión no hay empleo, y sin empleo no hay dignidad”, sostuvo, marcando una línea directa entre orden interno y crecimiento económico.
Finalmente, lanzó un mensaje frontal a la delincuencia: el Estado volverá a ejercer autoridad. “A los criminales les decimos que iremos por ellos. No podrán moverse, no podrán esconderse, no podrán comunicarse. Están avisados”, concluyó.